Las Alubias de Belén

Pocos platos hay que se disfruten tanto como un buen cocido, y en ese ámbito las alubias de Tolosa son una de las legumbres más exquisitas que conozco. Si además tienes la suerte de que  estén preparadas como Dios manda, se convierte en un plato maravilloso.

Personalmente, es un plato que no suelo pedir fuera de casa porque para mí las mejores alubias del mundo son las cocinadas por Belén, mi madre. He tenido la fortuna de crecer con dos progenitores con mucho gusto y habilidad para cocinar, pero en el día a día quien lo sigue haciendo es ella, y las alubias son un plato que comemos con frecuencia, sobre todo en invierno.

Para empezar, aún utiliza la cocina de leña. Encender el fuego y poner el puchero de alubias con agua y que se vaya cocinando  a fuego lento, borboteando despacito, es el inicio del ritual.

Ahora bien, ¿qué sería de las alubias sin sus “sacramentos”? Por un lado, la berza y las piparras de Ibarra, y por otro la morcilla, chorizo o txistorra y la costilla de cerdo que también se irán cociendo sobre la chapa de la cocina, a la que va añadiendo leña mientras yo me acerco a ratos para sentir el olor y el calor del fuego a la vez.

Tengo incluso un orden para comer este plato: primero un bocadillito de la mejor morcilla, la de Mikel Rezabal, nuestro carnicero del pueblo, y ya se me va haciendo la boca agua… Después, un pedazo de costilla de cerdo, otro manjar;  y, por último, preparo el plato de alubias mezclado con berza, un par de piparras y mmm….

Recuerdo haber leído en una entrevista a la gran soprano tolosarra  Ainhoa Arteta relatar que vió una vez en  el escaparate de una tienda delicatessen de Nueva York, donde entonces residía tratando de abrirse camino en el difícil mundo de la ópera, un saquito que ponía “alubias de Tolosa” y que se echó a llorar como una niña.

Como ella,  a veces siento nostalgia de mi niñez y este plato me transporta aaquellos años en los que la familia nos reuníamos alrededor de la mesa para deleitarnos de este apetitoso plato.

Cada vez se cocinan menos estos  platos de cuchara porque requieren tiempo y mucho mimo pero,  en breve, en La Oveja Latxa os ofreceremos alubias ya cocinadas por un prestigioso cocinero vasco y no tendrás más que abrir la lata y calentarlas.  ¡Todo un deleite!

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